Un Deseo de Escuchar La Predicación de La Biblia

1 Todo el pueblo se reunió como un solo hombre en la plaza que estaba delante de la puerta de las Aguas, y pidieron al escriba Esdras que trajera el libro de la ley de Moisés que el Señor había dado a Israel. Entonces el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la asamblea de hombres y mujeres y de todos los que podían entender lo que oían. Era el primer día del mes séptimo. Y leyó en el libro frente a la plaza que estaba delante de la puerta de las Aguas, desde el amanecer hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y de los que podían entender; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la leyY leyeron en el libro de la ley de Dios, interpretándolo y dándole el sentido para que entendieran la lectura. (Nehemías 8:1-3, 8)

El Punto de Hoy:  La predicación de la Palabra de Dios puede ser un gran fuente de gozo y placer para nosotros. 

Gracias a Dios, Él salvó a mis padres cuando yo tenía seis años. Y desde la salvación de ellos, yo crecía en la iglesia, escuchando la Palabra de Dios predicada tres veces cada semana (los domingos en la mañana, los domingos en la noche, y los miércoles en la noche). Yo quisiera que yo hubiera aprovechado más esa oportunidad que Dios me dio. 

En el texto de Nehemías 8, el pueblo de Dios se reunió para oír la Palabra de Dios. Y todo el pueblo estaban atentos. Pero también, los sacerdotes (hoy en día podríamos pensar en los pastores) interpretaron y dieron el sentido de la Palabra de Dios. En otras palabras, ellos predicaron, y todos estaban atentos. Es en buen ejemplo para nosotros. 

En el devocional anterior, traté de demostrar que nosotros, como cristianos, deberíamos amar  leer la Biblia, y que hacerlo es bueno para nosotros. En este devocional, me gustaría proponer que también es bueno, y útil, escuchar buenas predicaciones y enseñanzas que son bíblicas y expositivas (explicadas versículo por versículo). 

Espero que recibamos este tipo de predicación y enseñanza cada domingo en nuestras iglesias. Por lo menos, deberíamos tener esta expectativa, porque es una parte esencial de la iglesia. Y más, nada puede sustituir la iglesia local, y como cristianos nuestro deber es reunirnos en una iglesia local. Hay que recordar esto. 

Gracias a Dios, por las redes sociales, también podemos buscar a buenas oportunidades escuchar muy buenas predicaciones de la Biblia. Me encanta ver una predicación mientras estoy montando en bicicleta estática, o escuchar una predicación mientras estoy corriendo, o escuchar una mientras estoy en un viaje largo.  

Digo que la predicación de la Palabra de Dios puede ser un gran fuente de gozo y placer para nosotros. Pero, esta declaración no significa que siempre es fácil recibir la Palabra de Dios. A veces es duro. Hay convicción. Hebreos 4:12 dice, “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.”

Sabemos que no somos perfectos. Si somos cristianos, estamos en el proceso de la santificación. El proceso de ser “perfecto en Cristo” (Colosenses 1:28) es duro a veces. Sin embargo, el resultado siempre es bueno y nos da gozo y placer. Por tanto, concluimos que siempre la predicación de la Palabra de Dios es un gran fuente de gozo y placer para nosotros. 

Dios usa la proclamación de Su Palabra en una gran manera en las vidas de Su pueblo.

Que seamos como la gente del libro de Nehemías y que tengamos oídos que son atentos a la Palabra de Dios. Y, más, que encontremos gozo y placer al escuchar la Palabra de Dios.

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