Porque cualquiera que hace la voluntad de Dios, ese es Mi hermano, y hermana y madre. (Marcos 3:35)
En Marcos 3, veo, por lo menos, cuatro tipos de respuestas, o reacciones, a Jesús:
- La multitud. Ellos querían los beneficios que Jesús podía darles, pero la mayoría no estaban dispuestos reconocerlo a Él como Salvador y Señor. (v. 8)
- Los demonios. Ellos reconocieron a Jesús a ser el Hijo de Dios, sin embargo se rebelaron contra Él. (v. 11)
- Los Fariseos. Ellos vieron las obras de Jesús y Su poder, y habían oido el mensaje de Él. Sin embargo, ellos dijeron que Él había hecho las obras de Satanás. Y más, Jesús conoció la condición de sus corazones. Marcos comentó en v. 5 sobre la dureza de los corazones de ellos. Por lo menos, los demonios reconocieron a Jesús como Dios; los Fariseos, no. (v. 22)
- Aquellos que hacen la voluntad de Dios. Aquellos que habían oido y recibido el evangelio, y se lo aplicaron a sus vidas. Ellos eran, y todavía son, la familia de Dios. (v. 35)
¿Cuál de estas respuestas, o reacciones, le describe mejor?
Que cada uno de nosotros, por medio de fe en Jesucristo, hagamos la voluntad de Dios y que proclamemos a Jesús para que los demás pongan su fe en Cristo y hagan la voluntad de Dios.