Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa. (1 Corintios 11:28)
¿Por qué es importante examinarnos a nosotros mismos antes de participar en La Cena del Señor? Versículo 29 dice, “Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.” Creo que en este versículo “el cuerpo del Señor” es la iglesia, nuestros hermanos en Cristo. Efesios 1:22-23 dicen, “la iglesia, la cual es Su cuerpo …”, y Colosenses 1:18 dice, “[Jesús] es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia.” Por tanto, creo que Pablo dice, “Él que come o bebe sin actuar de manera como Cristo hacia los hermanos en Cristo, come y bebe juicio para sí.”
Y en v. 30, esto – el comportamiento de ellos en v. 17 al 22 – es porque “hay muchos débiles y enfermos entre ustedes, y muchos duermen.” Pero, en v. 31, “si nos juzgáramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.” Si estamos dispuestos examinarnos a nosotros mismos, y la implicación es que cambiamos nuestro comportamiento y actuamos como Jesús, no hay necesidad de experimentar el juicio de Dios.
Pero, en v. 32, cuando no nos examinamos a nosotros mismos, o cuando observamos La Cena del Señor indignamente, Dios nos juzgará. Pablo dice, “Pero cuando somos juzgados, el Señor nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo.” Nota la conexión entre las palabras juzgar y disciplinar. Si es necesario, Dios nos juzgará, o nos disciplinará, para que no seamos condenados con el mundo. Hebreos 12:6 dice, “Porque el Señor al que ama, disciplina …” Esto no significa que es posible perder la salvación, sino esto significa que es importante actuar como Cristo. Pablo dice en Colosenses 1:28, “a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo.” Dios nos disciplinará porque Él quiere el mejor para nosotros, porque Él nos ama.
Y después de examinarnos a nosotros mismos, si estamos actuando de manera que es digno de Jesús, participamos en La Cena del Señor. Recordamos Su obra en la cruz y proclamamos la muerte del Señor hasta que Él venga.