“Ahora les hago saber, hermanos, el evangelio …” (1 Corintios 15:1)
Pablo les escribió a cristianos esta carta. Después de haber escrito sobre muchos asuntos, él quiere que los cristianos, ellos y nosotros, recordemos el evangelio. El evangelio es tan importante para nosotros.
El evangelio es las buenas nuevas que Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado, y resucitó al tercer día. Somos salvos por la gracia de Dios. Pero, al pensar en el evangelio, deberíamos pensar en más que solamente un momento del pasado.
Como cristianos, sería bueno recordar el evangelio todo el tiempo. ¿Por qué? Porque al recordar el evangelio, recordamos la gracia de Dios. No tenemos que trabajar para nuestra salvación, ni podemos hacer buenas cosas para recibir la salvación, ni podemos ganar el favor de Dios. Somos salvos solamente por la gracia de Dios.
Y, al pensar en el evangelio todo el tiempo, sabemos que estamos seguros en Cristo. Tenemos paz, gozo, y esperanza. Él ha hecho todo lo necesario para obtener nuestra redención eterna. Estamos firmes en Cristo, como escribió Pablo en 1 Corintios 15:1.
El evangelio nos da vida y nos cambia; hace lo que no podemos hacer. Sin el evangelio, sin la gracia de Dios, estamos muertos en nuestros delitos y pecados (Efesios 2:1). Por tanto, la verdad es que necesitamos el evangelio cada día. Siempre estamos agradecidos por el evangelio de la gracia de Dios.