Damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando siempre por ustedes, pues hemos oído de su fe en Cristo Jesús y del amor que tienen por todos los santos, a causa de la esperanza reservada para ustedes en los cielos. De esta esperanza ustedes oyeron antes en la palabra de verdad, el evangelio. (Colosenses 1:3-5)
Cada uno de nosotros necesitamos sueño. ¿Qué sucede durante el sueño? Bueno, muchas cosas. Por ejemplo, el cerebro necesita sueño para adaptarse a información nueva. Mientras dormimos, el cerebro procesa la información del día.
También, el cuerpo necesita sueño para descansar y reducir el riesgo de problemas de salud. Por ejemplo, mientras dormimos, las hormonas inundan el cuerpo, que ayudan al cuerpo a repararse a sí mismo.
Así como el cuerpo físico necesita dormir, también necesitamos momentos en los que podemos descansar espiritualmente.
Así como nos acostamos en una cama para dormir, encontramos el descanso espiritual en el evangelio. Siempre deberíamos descansar en el evangelio. Somos justificados por el evangelio. Es decir, Dios nos ha declarado inocentes en Sus ojos por la obra de Jesús.
Necesito pensar mucho en la justificación que tengo por medio de Jesús, y he aprendido que necesito tiempos especiales de descanso enfocado para hacerlo. Sin embargo, el tipo de descanso que tengo en la mente no es pasivo, sino es muy intentional. Es un descanso enfocado en el evangelio.
Al pensar en la estructura de Colosenses 1:4-5 en orden inverso, primero, el evangelio es la palabra de verdad. ¡Tenemos la verdad! Podemos descansar en la verdad del evangelio. Segundo, por el evangelio, sabemos que tenemos una esperanza reservada para nosotros en los cielos. ¡Nuestro futuro es bueno y seguro! Sin pecado, sin enfermedades, sin luchas, y con el gozo de Cristo para siempre! Tercero, la esperanza que tenemos es como el motor que les da poder a nuestra fe en Cristo Jesús y a nuestro amor que tenemos por todos nuestros hermanos en Cristo en el presente.
Es bueno, y necesario, descansar en el evangelio. Es bueno tomar tiempos específicos para descansar y enfocar más en el evangelio. ¿Por qué? Porque lo necesitamos. Pero también porque meditamos más en la esperanza que tenemos. En otras palabras, cuando descansamos en el evangelio, confiamos más en Jesús y amamos más a nuestros hermanos en Cristo. Es para el bien de todos.
Otra vez, así como el cuerpo físico necesita dormir, también necesitamos momentos en los que podamos descansar espiritualmente. Por lo tanto, deberíamos tomar tiempos de descanso específicos para “recargar” nuestras vidas espirituales en el evangelio para la gloria de Dios y para el bien de nuestros hermanos en Cristo.