“Estas cosas les he hablado, para que Mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea perfecto.” Juan 15:11 NBLA
He estado leyendo y estudiando Juan 15, y encontramos una promesa maravillosa en versículo 7,
Si permanecen en Mí, y Mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y les será hecho.
La promesa de Jesús en este versículo es increíble. Hay poder en oración, y este poder está disponible para nosotros como seguidores de Cristo. Debemos permanecer en Cristo y en Sus palabras, y debemos confiar en Jesús, sabiendo que Él nos responde. Sin embargo, hay más. Versículo 7 está en un contexto más amplio.
En versículos 1-11, aprendemos que encontramos nuestro gozo en la búsqueda de la gloria de Dios. Dios trabaja activamente; Él nos poda para que demos más fruto (v. 2). Al dar fruto, glorificamos a Dios y probamos que somos discípulos de Jesús (v. 8). Por lo tanto, Dios está trabajando activamente para Su gloria. También, Jesus dijo en versículo 11, “Estas cosas les he hablado, para que Mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea perfecto.” En otras palabras, el gozo más grande es encontrado en la búsqueda de la gloria de Dios.
La gloria de Dios y nuestro gozo no se oponen entre sí.
El puritano, Matthew Henry, escribió, “Debemos tener en nuestros ojos la gloria de Dios, y nuestra verdadera felicidad; y tan bien ordenado es el pacto de la gracia, que Dios ha tenido el placer de retorcer intereses con nosotros, para que al buscar Su gloria busquemos realmente y efectivamente nuestros propios intereses verdaderos.”
Cuando nos comprometimos glorificar y exaltar a Dios en todo lo que hagamos, encontramos el gozo más grande e increíble que hay.