Durante mi juventud, fui muy egocéntrico. No pensé en la gloria de Dios ni el evangelio mucho, sino pensaba más en los beneficios personales del cristianismo. En otras palabras, pensé más en mí mismo que en Dios y en los demás. ¡Gracias a Dios por Su paciencia y misericordia!
Leyendo la carta de Filipenses, llegué a una conclusión sencilla – los cristianos están centrados en Cristo. Parece tan básico, pero es importante entenderlo. No somos cristianos porque decimos que somos cristianos, o porque oramos una cierta oración. Somos cristianos porque hemos sido salvados por Dios. Damos evidencia de que somos cristianos porque nuestras vidas están centradas en Cristo. Considere una de las evidencias de una vida centrada en Cristo:
12 Quiero que sepan, hermanos, que las circunstancias en que me he visto, han redundado en un mayor progreso del evangelio, 13 de tal manera que mis prisiones por la causa de Cristo se han hecho notorias en toda la guardia pretoriana y a todos los demás. 14 La mayoría de los hermanos, confiando en el Señor por causa de mis prisiones, tienen mucho más valor para hablar la palabra de Dios sin temor. (Filipenses 1:12-14)
Los cristianos saben que cualquiera situación puede avanzar el evangelio.
Me imagino que si Pablo hubiera sido podido de planificar su vida, él no habría elegido la prisión. En la mente de él, ciertamente habría habido una manera mejor y más productiva de llevar el evangelio. Sin embargo, debido a que entendía que él era el siervo de Jesús, y Jesús le dio a él el deber de avanzar el evangelio, él estaba contento con su situación.
Sabemos que tenemos una variedad de problemas y pruebas. Cosas que no habríamos escogido si tuviéramos la opción. Muchas veces queremos que un problema nos deje. Oramos individuamente y juntos para que la situación cambie. Sin embargo, cuando estamos centrados en Cristo, empezamos a darnos cuenta de que cada situación, cada problema, cada prueba, es una oportunidad para avanzar el evangelio.
Por tanto, es posible tener gozo en cada situación – aun en el dolor más oscuro y profundo. ¿Cómo es posible? Si nada más, demostramos que Dios es tan glorioso y suficiente en el medio de los problemas que otros tienen que preguntarse qué es diferente sobre nosotros.
Por favor no entienda mal. No digo que deberíamos fingir que no hay problemas ni dificultades en la vida. Lo que digo es que podremos decir, “Sí, tengo dolor. A mí no me gusta este problema. Quiero que algo cambie. PERO, Jesús me llamó para llevar el evangelio, Sus buenas nuevas, y sé que, eventualmente, Él hará que todo esté bien. Por eso, lo confiaré en Él, y viviré para Él pase lo que pase.”
Pablo sabía que él estuvo en la prisión para el avance del evangelio “de tal manera que mis prisiones por la causa de Cristo se han hecho notorias en toda la guardia pretoriana y a todos los demás.” Y más, la mayoría de los hermanos, confiando en el Señor por causa de mis prisiones, tienen mucho más valor para hablar la palabra de Dios sin temor.”
Sabemos que cada situación puede avanzar el evangelio. Por tanto, vivamos centrados en Cristo.